Situado en el barrio de Carabanchel, a pocos metros de la calle del General Ricardos, el Cementerio Británico de Madrid formaba parte de una antigua iniciativa del Gobierno británico, surgida a finales del siglo XVIII, para establecer un camposanto destinado a ciudadanos de nacionalidad británica. La idea venía de lejos, pues aquellos ingleses que tenían la desgracia de fallecer en España no podían ser enterrados en cementerios católicos, lo que suponía un grave problema para sus familiares, que se veían obligados a sepultarlos de forma clandestina y en lugares anónimos. En Madrid solían recibir sepultura en la huerta del convento de Recoletos (hoy Biblioteca Nacional de España ) donde se realizaban los entierros de noche y sin ningún tipo de ceremonia. Finalmente, mediante Real Orden de 13 de noviembre de 1831, se concedió la autorización, siempre y cuando «se observen las formalidades prevenidas, a saber: que se cierren con tapias, sin iglesia, capilla u otra señal de templo, ni de ...
Detalles desapercibidos, curiosidades y visitas alternativas de Madrid y sus alrededores.