El río Manzanares, a su paso por los materiales miocenos de la Cuenca del Tajo, ha modelado durante el Cuaternario un amplio sistema de terrazas fluviales. En ellas se han localizado numerosos yacimientos paleontológicos y arqueológicos del Pleistoceno, con abundantes restos de fauna como elefantes, rinocerontes y osos de las cavernas, además de una importante industria lítica paleolítica. Entre todos ellos destaca el yacimiento de San Isidro, considerado uno de los enclaves prehistóricos más relevantes de España. Se encontraba en una antigua cantera situada entre la ermita y el cementerio de San Isidro y los cementerios sacramentales de San Justo y Santa María, en el actual distrito madrileño de Carabanchel. El depósito ocupaba una terraza fluvial cuya base se situaba unos 30 metros sobre el cauce actual del Manzanares y cuyo techo alcanzaba aproximadamente los 45 metros. El yacimiento fue descubierto el 30 de abril de 1862 por el ingeniero Casiano de Prado , junto con l...
Hasta el siglo XVIII las frecuentes riadas causaban mucho daño en La Casa de Campo, antiguo coto de caza de los reyes. Se hacía necesario, por tanto, canalizar los distintos arroyos de la zona, construir puentes solidos que sustituyeran a los de madera y reparar la tapia dañada por las inundaciones. Una de las soluciones era la construción de rejas que regulaban el agua y retenían los objetos cuando era necesario. L a Reja de los Meaques, así llamada porque se situa sobre el Arroyo de los Meaques, es la primera que se construye al sur de la la Tapia Oeste de la Casa de Campo. El tramo del arroyo en esta zona recibía antiguamente el nombre de Arroyo de la Guadaña y por ello también es conocida como Reja de la Cañada. Construida por Sabatini en 1766 es un curioso hibrido entre puente, reja y tapia pues a su vez regulaba el paso del agua del arroyo, no permitía el paso de peatones e impedía que se escapara la caza. La estructura consta de tres arcos co...