Situado en el barrio de Carabanchel, a pocos metros de la calle del General Ricardos, el Cementerio Británico de Madrid formaba parte de una antigua iniciativa del Gobierno británico, surgida a finales del siglo XVIII, para establecer un camposanto destinado a ciudadanos de nacionalidad británica. La idea venía de lejos, pues aquellos ingleses que tenían la desgracia de fallecer en España no podían ser enterrados en cementerios católicos, lo que suponía un grave problema para sus familiares, que se veían obligados a sepultarlos de forma clandestina y en lugares anónimos. En Madrid solían recibir sepultura en la huerta del convento de Recoletos (hoy Biblioteca Nacional de España ) donde se realizaban los entierros de noche y sin ningún tipo de ceremonia. Finalmente, mediante Real Orden de 13 de noviembre de 1831, se concedió la autorización, siempre y cuando «se observen las formalidades prevenidas, a saber: que se cierren con tapias, sin iglesia, capilla u otra señal de templo, ni de ...
El arquitécto navarro José Yárnoz Larrosa (1884-1966) fue el encargado de la ampliación del Banco de España en la década de 1930, siendo responsable también de la Cámara del Tesoro y el Patio de Operaciones. Yárnoz que visitó la Exposición Internacional de Artes Decorativas de París de 1925 en la que el Art Decó constituía una de sus señas identificativas, se inspiró en esta estética para adaptarla en detalle en la ampliación del Banco de España, encargada por el Gobierno de la II República, es ogiendo y diseñando o directamente todos y cada uno de los detalles, incluso los meramente decorativos: lamparas, mobiliario, cartelería, alfombras... Pero indudablemente su impronta encuentra la mayor expresión en el Monumental Patio de Operaciones. Este espacio, concebido como una gran plaza pública donde los ciudadanos acceden a los servicios financieros, es donde además de los detalles referidos destaca por su relevancia la gran claraboya central. Las espectacula...