Una nueva escultura, encargada por un hotel de lujo, adorna el corazón de Madrid y no ha pasado desapercibida. Se trata de un caballo estilizado de bronce que, desafiando la gravedad, parece flotar en el aire, sostenido por una sola pezuña desde un pedestal muy alto que, aparentemente, nunca lo sostiene. Este monumento alcanza una altura total de 6 metros. "El Rumor de la Discordia " es un nombre apropiado para esta obra, ya que está generando debate entre los madrileños. Algunos cuestionan su valor artístico, mientras que otros opinan que, al estar ubicada en una zona concurrida por vehículos y peatones, esta instalación podría "suponer cierto peligro". Dado el nombre de la escultura, es evidente que esta controversia ha sido intencionada. Su creador, el mexicano Gonzalo Lebrija, quien suele trabajar con el equilibrio y la ingravidez, ha declarado que con este equilibrio imposible buscaba generar debate y "representar la fragilidad y la incertidumbre simultáne...
El río Manzanares, a su paso por los materiales miocenos de la Cuenca del Tajo, ha modelado durante el Cuaternario un amplio sistema de terrazas fluviales. En ellas se han localizado numerosos yacimientos paleontológicos y arqueológicos del Pleistoceno, con abundantes restos de fauna como elefantes, rinocerontes y osos de las cavernas, además de una importante industria lítica paleolítica. Entre todos ellos destaca el yacimiento de San Isidro, considerado uno de los enclaves prehistóricos más relevantes de España. Se encontraba en una antigua cantera situada entre la ermita y el cementerio de San Isidro y los cementerios sacramentales de San Justo y Santa María, en el actual distrito madrileño de Carabanchel. El depósito ocupaba una terraza fluvial cuya base se situaba unos 30 metros sobre el cauce actual del Manzanares y cuyo techo alcanzaba aproximadamente los 45 metros. El yacimiento fue descubierto el 30 de abril de 1862 por el ingeniero Casiano de Prado , junto con l...