En el cruce de la calle de Alcalá con la Avenida de Canillejas a Vicálvaro (número 6), frente a la Quinta de Torre Arias y cerca de la estación de metro del mismo nombre, está chimenea de forma poligonal es el único vestigio de una antigua fábrica de ladrillos que aquí existia. A principios de los años 70 se convirtió en una fábrica de quesos Carvel. Finalmente f ue derribada en los años 80, incluido el muro que la rodeaba, salvándose únicamente la chimenea. Su estructura de ladrillo se corona con una boca elaborada en anillos de ladrillos entrelazados en estilo neomudejar
Una nueva escultura, encargada por un hotel de lujo, adorna el corazón de Madrid y no ha pasado desapercibida. Se trata de un caballo estilizado de bronce que, desafiando la gravedad, parece flotar en el aire, sostenido por una sola pezuña desde un pedestal muy alto que, aparentemente, nunca lo sostiene. Este monumento alcanza una altura total de 6 metros. "El Rumor de la Discordia " es un nombre apropiado para esta obra, ya que está generando debate entre los madrileños. Algunos cuestionan su valor artístico, mientras que otros opinan que, al estar ubicada en una zona concurrida por vehículos y peatones, esta instalación podría "suponer cierto peligro". Dado el nombre de la escultura, es evidente que esta controversia ha sido intencionada. Su creador, el mexicano Gonzalo Lebrija, quien suele trabajar con el equilibrio y la ingravidez, ha declarado que con este equilibrio imposible buscaba generar debate y "representar la fragilidad y la incertidumbre simultáne...